Comenzamos con una receta muy sencilla, ideal para quitar el miedo a los fogones.
Recuerda que puedes modificar los alimentos tanto por celiaquía o si presentas alergias o intolerancias a los ingredientes que se utilicen.
PASTA CON TOMATE, QUESO RALLADO Y ORÉGANO.
Ingredientes para 2-3 personas:
- Pasta dura a tu elección, con o sin gluten. (Si eliges el tamaño de macarrón, aproximadamente 2 tacitas pequeñas por persona).
- Brick de tomate frito tipo Orlando o Hacendado.
- Dos cucharadas de aceite de oliva.
- Queso rallado.
- Pizca de orégano de bote de cristal.
- Paquete de taquitos de jamón o chorizo opcional.

Comenzamos llenando una cacerola alta con agua caliente del grifo (para tardar menos) y ponemos al fuego alto. Recuerda dejar aproximadamente tres o cuatro dedos de la olla sin llenar, ya que la pasta crecerá de tamaño. (No se pone ni sal ni aceite en el agua).
Una vez que hierva el agua añade la pasta y no olvides controlar el tiempo que indica el fabricante en el paquete, siendo de entre 8 a 12 minutos dependiendo del tipo de pasta. Una vez transcurrido el tiempo de cocción utiliza un escurridor para quitarles el agua, tirándola a la pila pero con el grifo de agua fría abierto para que no se dañen las cañerías, y reserva la pasta en el colador.
En el caso de querer cocinar con taquitos jamón o chorizo, ponlos en la olla vacía que hemos usados para cocer la pasta junto con las dos cucharadas de aceite (o también puedes usar mantequilla sin sal añadida) a fuego medio-alto sin dejar de remover para que se cocinen un poquito pero sin quemarse, aproximadamente durante 4 minutos. A continuación añade el brick de tomate y la pasta cocida sin dejar de remover durante 3 minutos.
En el caso de no querer añadir jamón ni chorizo pon la pasta de nuevo en la olla vacía junto a las dos cucharadas de aceite de oliva (o mantequilla) y añade el brick de tomate frito sin dejar de remover durante 3 minutos.
Apaga el fuego y retira la olla del calor para que no salte el tomate (es uno de los alimentos que más salta con el calor).
Sirve en plato y añade montañita de queso rallado y una pizca de orégano de botecito.
Consejitos:
Recuerda que la pasta sobrante puedes guardarla en la nevera durante varios días en tupper o en cazuela, pero es muy importante que NO la congeles NI que la introduzcas en la nevera cuando esté caliente.
Puedes añadir más o menos tomate dependiendo de tu gusto, así como más o menos queso rallado (con o sin lactosa).